Una pequeña introducción a los temas legales más importantes para un emprendimiento
Considerar la parte legal dentro de los planes de inicio y crecimiento de un emprendimiento debe tener por objetivos: evitar problemas y asegurar los logros obtenidos.
Por ello, debes pensar en registrar bien tu empresa, proteger tu marca, ordenar los impuestos y tener contratos claros.
→ En cuanto a tener y registrar la empresa
Cuando las personas comienzan su emprendimiento es totalmente legal que lo hagan bajo su propia persona, es decir, bajo su nombre y NIT, sin empresas ni sociedades, pero una vez el emprendimiento comienza a tomar forma es aconsejable adquirir una empresa o fundar una sociedad mercantil.
La empresa es considerada por la ley un bien mueble, que las personas pueden adquirir para ofrecer al público bienes o servicios. La empresa al crearse se vincula al NIT de su dueño, apareciendo en las facturas el nombre de la empresa y ya no el de la persona, dando cierto anonimato al emprendedor. La empresas como todo bien mueble se pueden llegar a vender.
Las sociedades mercantiles, como lo son las sociedades anónimas y las sociedades de emprendimiento, son consideradas por la ley como personas jurídicas, es decir, entidades que existen para ejercer derechos y adquirir obligaciones frente a terceros, de forma independiente a sus propietarios.
La sociedad de emprendimiento es una versión más sencilla de una sociedad anónima, y, en mi opinión, la diferencia más significativa es que puede ser fundada y mantenida por una sola persona requiriendo un capital menor para su apertura, mientras que la sociedad anónima requiere un mayor capital y al menos dos personas o socios que la funden y mantengan.
→ En cuanto a proteger la marca
La marca es un signo que se tiene para distinguir productos o servicios en el mercado, la cual puede ser propiedad de una persona individual o de una persona jurídica, como las sociedades anónima o de emprendimiento. El propósito de la marca es lograr que el producto o servicio que promueva el emprendedor sea fácilmente distinguible por el consumidor, por lo cual, se debe tener claro cuáles son las marcas que compiten en el mismo sector del mercado en que competirá el emprendedor, siendo necesario inventar una nueva marca novedosa y fácilmente diferenciable.
Solo inventar y diseñar la marca, en Guatemala, no da derechos sobre ella, únicamente el registrar la marca ante el Registro de la Propiedad Intelectual asegura los derechos sobre la misma.
Es muy importante saber que la protección del registro de marca se vea complementado por el registro del nombre de la marca en el internet, a lo cual se le llama adquirir el nombre de dominio.
→ Ordenar los impuestos
Es indispensable que cuando se comience un emprendimiento se considere desde un inicio la estructura del precio que se cobrará al público, por lo cual una correcta asesoría de una persona que sepa de finanzas es vital. Parte de esa estructura del precio debe necesariamente considerar los impuestos que se pagarán, e igualmente importante es llevar control de la cantidad de dinero en concepto de impuestos se va generando, pues es dinero no es del emprendedor sino lo debe a la SAT.
Para ello, la ley señala que impuestos debe pagar cada persona, individual o jurídica, dependiendo sus ingresos y actividad económica. Por ejemplo, se puede estar obligado, o no, a pagar impuestos de importación, impuestos sobre la renta, impuesto al valor agregado, que puede ser del 4% o del 5% o del 12%, etc.
Es muy importante que cada emprendedor tenga clara esta parte y tenga un buen asesor legal pero también un excelente contador, que le garantice el monto y la fecha de pago de cada impuesto, así como que sea diligente en que cada uno de esos impuestos sea pagado.
→ Tener contratos claros
En palabras muy sencillas, un contrato es el documento que contiene un acuerdo, es decir, es donde está por escrito la forma y condiciones en que dos o más personas han decidido y aceptado hacer un negocio, cómo hacerlo, por cuanto tiempo y por cuando dinero.
Existen contratos enormes y muy complicados, pero también existen contratos muy simples y sencillos, pudiendo inclusive existir contratos verbales, pero es mucho más valioso tener lo contratos por escrito. Ello porque para un emprendedor es importante desde un inicio llevar control sobre sus derechos y obligaciones frente a todas las personas con las que hace negocios.
Otra gran ventaja de los contratos es que ellos ayudan mucho a tener claridad de cómo se llevará a través del tiempo la relación, son muchas veces una ayuda de memoria, a la vez que previenen y resuelven de mejor manera muchos conflictos.
Siempre se debe tener claro que todos los contratos pueden modificarse, porque el contrato, al igual que el trato que contiene, puede ser necesario revisarlo y actualizarlo. Por último, todo emprendedor debe saber que un buen contrato, en el peor y último de los escenarios, es de muchísima utilidad para poder demandar a quien no cumple con su parte del trato, y ello puede ser la diferencia entre un juicio muy largo o uno muy corto, así como entre ganar o perder algo a lo que se tiene derecho, como podría ser un pago.